Invoco a quien me escuche en los cielos, por favor aparten de mi este dolor. No me creí merecedor de esto, sin embargo lo tengo y no lo quiero dejar ir. No es justo que habiendo probado el paraiso, ahora me quieran echar de nuevo a las llamas, se que no lo haran, pues de su piedad me fío, para creer que de esto saldre vivo y feliz.
Que mis lagrimas no caigan y se eleven al cielo, y que allá inunden de deseos el firmamento, que lo lean gota a gota que este amor es puro y no merece esta ruptura.
Quien este en los cielos por favor escuchenme, no me dejen caer de nuevo, no me aparten de quien entre mis venas llevo. Arranquenme la piel todas las noches, pero no se lleven lo que siento.
Me siento tan insignificante, al no poder resolverlo, y no es solo por eso que acudo a su poder.
Por favor vitalicen mi fuerza, renueven mi cerebro, endurezcan mi coraza, para alejar este dolor, este dolor que comienza a consumirme, este constante ardor que desprende, me tortura lenta y tranquilamente, como si no le importara en cuanto tiempo me consumiese.
Se que no caeré, por que no lo permitiré jamas tocaré ese fondo de nuevo, se que me aydaran a hacerlo. Seré fuerte hasta mi último aliento. Pero como duele hacerlo. Mas esto que siento merece eso y cualquier otra cosa. Jamás podrán destruir mi anhelo. No quiero ver el reflejo, de mis ojos derramando lágrimas sin remedio, no quiero ver el reflejo de aquello que amo hullendo lejos.
Que mis lagrimas no caigan y se eleven al cielo, y que allá inunden de deseos el firmamento, que lo lean gota a gota que este amor es puro y no merece esta ruptura.
Quien este en los cielos por favor escuchenme, no me dejen caer de nuevo, no me aparten de quien entre mis venas llevo. Arranquenme la piel todas las noches, pero no se lleven lo que siento.
Me siento tan insignificante, al no poder resolverlo, y no es solo por eso que acudo a su poder.
Por favor vitalicen mi fuerza, renueven mi cerebro, endurezcan mi coraza, para alejar este dolor, este dolor que comienza a consumirme, este constante ardor que desprende, me tortura lenta y tranquilamente, como si no le importara en cuanto tiempo me consumiese.
Se que no caeré, por que no lo permitiré jamas tocaré ese fondo de nuevo, se que me aydaran a hacerlo. Seré fuerte hasta mi último aliento. Pero como duele hacerlo. Mas esto que siento merece eso y cualquier otra cosa. Jamás podrán destruir mi anhelo. No quiero ver el reflejo, de mis ojos derramando lágrimas sin remedio, no quiero ver el reflejo de aquello que amo hullendo lejos.